Dilema # 9
Y la sensación de tus ojos diferentes
Este metro y la próxima estación para redescubrir una nueva afinación y escribir una nueva canción:
“Una oportunidad y tus brazos se me van.” Etc.
Escribiendo el cielo y los viejos campamentos.
Solías divagar en los fuegos de la noche. Recuerdo.
Mucha historia existe debajo de la vieja luz de un faro triste.
Bajo esa luz nos sentamos en una trasnochada banca despintada. Esperamos.
Para platicar sobre algo que no existe. Para platicar sobre algo que persiste. Olvidamos.
Acaso todas las ilusiones bastan para salirse en distintos matices.
“Pero a nosotros nos consuela una tenue luz real que se puede oír, que no para de vibrar en el color de nuestra realidad, de nuestra intensidad de emociones.” Te digo.
Era mi forma de consolarte, tratando de describirte la música en una noche de luciérnagas dormidas.
Pero no siempre pude adivinar lo que pasaba detrás de tí, es decir, detrás de tu fina vanidad, de tu juguetona dualidad y por qué no, de tu infinidad…